SCRUM y metodología “Agile”

Como toda tendencia, la moda del SCRUM ha generado un «boom» de formaciones, certificaciones, proyectos de cambio en las organizaciones, PMO Agiles, etc

Pues bien, si a alguien le ha servido para aportarle a sus proyectos más valor y se hayan optimizado los procesos y herramientas de trabajo, entonces nada más que decir, adelante con ello.

Pero si no es el caso, si no te está aportando valor, ¿tiene sentido continuar con ello simplemente por que es tendencia y a otros les funciona? Creo que esta pregunta es fundamental y muchos ni se la plantean.

¿Que está sucediendo en el mercado? Pues como lo Agile está de moda y es tendencia se está saturando y desvirtuando, aquí es donde aparece el concepto de «fake agile»

Es fácil encontrarse con lo siguiente:

  • Proyectos ágiles con contratos a precio fijo (llaves en mano)
  • Quien afirma que Scrum es Agile y Agile es Scrum o no distingue la diferencia entre ambos conceptos
  • Quien considera que Project Manager = Scrum Master independientemente de los skills o aptitudes que pudiera tener
  • Scrum Masters de titulín que hace 6 meses eran programadores y ahora son «excelentes gestores emocionales» sin formación alguna, más que un curso de día y medio con el certificado de turno.
  • Agile Coaches que predican el cambio en las organizaciones a base de PPTs, juegos y mucho LEGO, sin aportar experiencia, lo que suele dejar más problemas que soluciones.
  • Ofertas de trabajo que buscan «Project Managers Juniors Agile»
  • Empresas que dicen que aplican Scrum y luego te das cuenta que no hacen seguimientos, ningún tipo de daily , ni retrospectivas.

Y un sin fin más de afirmaciones erróneas o con conceptos aberrantes.

Lo que mas «duele» a los oídos es escuchar la frase de «El PMP está obsoleto, ahora los proyectos se gestionan todos con Scrum»

Esta simple afirmación tiene tantos errores conceptuales juntos, que si te paras a pensar te puede explotar la cabeza..

  1. El PMP no es más que una certificación del PMI, ni es un método de trabajo, ni una filosofía, ni un estándar: es un examen. En tal caso se debería hablar del estándar en el que se basa mayormente esta certificación: el PMBOK.
  2. Se compara un estándar internacional reconocido en gestión de proyectos como es el PMBOK que recoge desde hace muchos años las mejores prácticas del sector, con un marco de referencia agile como es Scrum (es decir están mezclando peras con manzanas)
  3. Ni mucho menos todos los proyectos se gestionan con Scrum, ni tan siquiera tiene sentido aplicar Scrum en muchos casos.
  4. El PMBOK ya en su Sexta Edición reconoce la utilidad de las prácticas ágiles bajo ciertas circunstancias y aparece el concepto de «tailoring» donde se indica que dependiendo de las circunstancias tendrá más sentido aplicar un enfoque u otro.

Mi más humilde recomendación a cualquier profesional del área de gestión de proyectos, independientemente del sector al que pertenezca es conocer el estándar PMBOK, aunque luego vaya a trabajar como ScrumMaster.

Esta recomendación anterior la hago desde mi experiencia, teniendo en cuenta que el PMBOK te habla de integración, te habla de gestión de costes, te habla de gestión de riesgos, de la calidad en el proyecto, el proceso contractual y de adquisiciones, etc

Conceptos los anteriores que son básicos para cualquier profesional del sector y sin los cuáles vas a ir muy perdido en un ambiente empresarial (a no ser que los hayas ido adquiriendo a base de experiencia a lo largo de los años).

En un curso de Scrum, te van a explicar el marco de referencia Scrum y de lo de arriba en muchos casos ni se va a mencionar.

Esto nos deja con perfiles sin experiencia en gestión, que hacen una formación de Scrum, y al día siguiente ya se creen “Project Managers” expertos que andan aconsejando a empresas en como hacer la gestión del cambio de entornos tradicionales a ágiles sin tan siquiera haber gestionado nada en toda su carrera profesional.

Y lo peor, las empresas que los contratan a ciegas con la esperanza de poder ponerse cuanto antes el «sello Agile» en sus proyectos y estar «a la moda».

Precisamente un ScrumMaster debería ser un perfil con cierta experiencia, con sólidos conocimientos de gestión y sobretodo y por encima de todo esto, un buen nivel de «habilidades blandas» o «soft skills» para poder acompañar al equipo y desbloquear problemas.

SCRUM y metodología “Agile”